Casi todas las organizaciones tienen uno escrito. Muy pocas saben cuánto tardan en volver a operar con él, porque nunca lo midieron.
La copia es un archivo. La recuperación es un procedimiento con gente, permisos, orden y tiempo. Entre una y otra hay cuatro cosas que suelen faltar.
Si al terminar no tiene estos cuatro datos por escrito, no fue un ensayo: fue una reunión.
Del momento en que se declara la contingencia hasta que el primer usuario vuelve a trabajar. Con reloj, no con estimación.
Qué tan vieja era la copia. Si es de anoche, perdió el día; si es de la semana pasada, perdió la semana.
Siempre falta algo: un certificado, una clave, un archivo de configuración. La lista de lo que faltó es el valor del ensayo.
Si el ensayo solo funciona cuando está una persona específica, su plan de recuperación es esa persona.
Nadie ve sus respuestas. «No sé» es una respuesta válida y, en este tema, es la más común y la más útil.
Su exposición hoy
¿Alguien restauró una copia completa en los últimos seis meses?
Restaurar de verdad, no verificar que el archivo existe.
¿Sabe cuántas horas tarda en volver a operar, medidas con cronómetro?
Si el número viene de una estimación y no de un ensayo, no es un número.
¿Está escrito qué sistema se levanta primero y cuál puede esperar?
En una caída real, la discusión sobre el orden cuesta horas.
¿Está claro quién autoriza declarar la contingencia?
Alguien tiene que decir «nos pasamos al sitio alterno». Sin nombre, nadie lo dice.
¿Su copia está en un lugar distinto del original?
Distinto edificio y distinta ciudad. Mismo cuarto no cuenta.
¿Sabe qué le va a decir a sus clientes mientras está caído?
El texto se escribe antes. Nadie redacta bien con el sistema abajo.
Más no siempre es mejor: un ensayo mueve gente y consume un día. Esta es la frecuencia que en la práctica sostiene la disciplina sin agotarla.
Media hora para entender qué tiene hoy. Si vale la pena, montamos un ensayo real: se levanta un sistema desde la copia, se cronometra y queda por escrito cuánto tardó.
Si lo que respalda hoy se puede restaurar, y en cuánto tiempo.
Se levanta de verdad y se mide. Queda el número por escrito.
Qué se levanta primero, quién autoriza y a quién se llama.